Como un gigante corte de cuchillo que atraviesa los Andes, el Cañón del Colca, con una extensión de 200 Km. (125 millas) de largo y a 3,400 metros de profundidad, serpentea majestuosamente el paisaje montañoso acompañado por las aguas de un turbulento río. Los cóndores, señores de los cielos, habitan esta tierra magnífica junto a una gran variedad de flora y fauna, dando vida a una de las regiones más espectaculares del Perú. Aquí encontrará el legado de una antigua cultura que ha sido preservada hasta hoy.
La historia del Colca se encuentra escrita sobre las rocas de las empinadas pendientes del valle, hogar de los orgullosos grupos étnicos “Cabanas” y “Collaguas”. Sobre sus paredes se aprecian pinturas rupestres y petroglifos del período precolombino, muchos de ellos de más de 6,000 años de antigüedad. En las laderas, los andenes preincas parecen escalar montañas. Los 14 pueblos que se extienden sobre ambos lados del cañón reflejan una rica combinación de legados indígena y colonial. En estos pintorescos pueblos, agrupados alrededor de magníficas iglesias barrocas, la vida continúa como en el pasado, deleitando a los viajeros que sienten estar visitando un museo viviente.
Saque a relucir su espíritu aventurero visitando el Cañón del Colca, sin lugar a dudas el cañón más profundo del mundo. Su paisaje nos recuerda una escena del sudeste asiático, salpicada de andenes pre-incaicos, base de un impresionante sistema de irrigación donde se utilizaba el agua de los volcanes. El verdor inesperado de estas terrazas crean un hermoso contraste después del viaje a través del desierto del Altiplano.
La excursión al Cañón del Colca no estará completa si no se visita la Cruz del Cóndor, un mirador desde donde se puede apreciar el valle. Cada día, especialmente entre las 9:00 y 10:30 am, los fabulosos cóndores del Colca vuelan como si quisieran mostrar su grandeza. El paisaje del Colca está virtualmente cubierto con 200 variedades de plantas, 117 especies de pájaros (incluyendo el colibrí andino, el picaflor más grande del mundo) y muchas alpacas, llamas y vicuñas. El viaje al Cruce del Cóndor ofrece la oportunidad de admirar esta excepcional fauna.